Un amigo tiene un medio hermano que es el doble de su papá.
No indagué más: me confundo fácilmente con las matemáticas.
Un amigo tiene un medio hermano que es el doble de su papá.
No indagué más: me confundo fácilmente con las matemáticas.
La tercera guerra mundial no deberá librarse entre países sino dentro de cada uno: una batalla para desmanciparse de sus naciones.
Analistas políticos que traen un diagnóstico preciso de la enfermedad y lo vociferan con júbilo en pleno velorio.
Cuando se antepone la inteligencia sobre la consciencia, se atizan las llamas, pero se pierde el sentido de la hoguera.
En el futuro seré acusado de polisemia agravada y pluralidad epistemica en segundo grado: El acusado se negó al uso de signos unívocos y reincidió en metáforas no fetichizantes.
Si el marqués de Sade deseaba lo prohibido… ¿el marqués de SIDA prohíbe lo deseable?
Mientras más grande es la escala, la humanidad se va disolviendo:
en casa hay amor,
en el barrio hay saludos,
en la frontera ya no hay personas, solo cuerpos.
La antorcha llegó para alumbrar la penumbra de la inteligencia.
El hombre obtuso creyó que las sombras eran antagonistas de su esencia, y así fue como incendió la aldea entera.
Diccionario del siglo XXI
Inteligencia artificial: producción masiva de mediocridad asistida.
Greenland on ICE: deportaciones y expropiaciones que culminan en invierno nuclear.
En nuestros días, Sísifo sería coach de resiliencia corporativa y Onán influencer de OnlyFans; ambas semillas estériles, pero celebradas por la sociedad.
La soberanía de un país no admite un poder superior, excepto cuando sus depredadores tienen hambre.
Las líneas del rostro no delatan la edad, sino el tipo de vida. Al borrarlas por vanidad no desaparece el tiempo; se queda la herida.
Aquel, embriagado de técnica,
y atrincherado en marcos conceptuales, permanece a salvo de las garras de lo inefable.
Las bibliografías muchas veces se reducen a una mitología encubierta: letanías de autoridad en busca de fe ciega.
La esperanza ve más allá de la densa penumbra, pero hay necios que se aferran tanto a sus ojos que solo contemplan el interior de sus párpados.
En nuestros días, la terapia psicológica prefiere ahondar en la homeostasis a cultivar un proceso filosófico que forme humanos y no perros adiestrados.
En la gala:
—¿qué llevas puesto?
—Un traje negro; pero solo adjetivos para tu indigesto criterio.
Si la palabra libertad no es plural, se vuelve solo un ídolo para adorar y, al estar desprovista de grados, es muy fácil de impostar.
También llamamos pensamiento a ese reflujo que nos impide estar en silencio.
Si recibes el año con calzones blancos, pero lucen casi amarillos, no estás llamando a la abundancia: estás manifestando dinero que nunca estará limpio.
El cientificismo prefiere dejar tuerta a la humanidad antes que admitir que una visión profunda exige ambos ojos.
“¿Cuándo vamos a la nueva casa?”, yo preguntaba inocente. El mítico día no se hacía presente. Mis padres eran unos embaucadores: esos, no mudanceros, sino embargadores.
La cultura es el ansiolitico perfecto para aquellos que no pueden lidiar con la inestabilidad del arte.
En México se ofrenda la banqueta al atrio de la virgen Morena; el peatón está obligado a bajar a la calle, y rezarle al símbolo para su supervivencia… justo como la otra Morena.
El que ideó un menú tan gourmet para los que son remitidos al Torito
es porque sabe que, tarde o temprano, caerá ahí.
Dicen que la juventud es potencialidad; yo la desperdicio año tras año, y tal vez ese sea mi secreto para continuar vital.
Escritores que viven de citas ajenas ostentan amplia cultura, pero su agotado ventrílocuismo solo delata su baja estatura.
El individuo saturado de palabras pierde su propio lenguaje y, con él, la capacidad de percibir el mundo sin el rapto de los intérpretes.
El místico que afirma haber hallado la verdad absoluta es como el perro que, tras mucho girar, por fin se logra morder la cola.