La zoqueta no esta documentada para el S.XIII, de ahí que no la empleasemos en la recreación. De hecho, parece ser que aparece varios siglos después.
La zoqueta no esta documentada para el S.XIII, de ahí que no la empleasemos en la recreación. De hecho, parece ser que aparece varios siglos después.
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Comentaremos el vestuario más adelante, pero adelanto que tiene una mezcla de elementos de diversas épocas, y prendas que no son muy acertadas. Pese a todo, merece la pena el visionado! Muy divertida!
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Algunos de estos retratos en miniatura llevaban en su parte posterior trabajos realizados con el pelo del retratado. Este cabello puede haber sido cortado en vida como ofrenda de amor, o bien tras el fallecimiento del retratado, convirtiéndose en una reliquia Postmortem.
Está es una pulsera de la segunda mitad del s.XVIII, con el retrato en miniatura montado como si fuese un camafeo.
Se conservan miles de ejemplares de retratos en miniatura ya sean en formato de joyas o complementos para ser portado con la indumentaria, o bien como pequeña pintura enmarcada.
Tened en cuenta que la fotografía más primitiva aún quedaba a varias décadas de distancia en el futuro, así que era el único modo de tener la vida imagen de tu ser querido, aunque a un precio no al alcance de todos ni mucho menos.
Otra función de estos pequeños retratos fue la de ser usados como regalos de estado, como los dos que mando pintar a Juan Pantoja de la Cruz en 1605, el rey Felipe III de él y su mujer, para ser regalados al almirante de Inglaterra y que iban dentro de una caja con diamantes.
Con anterioridad a la segunda mitad del s.XVIII, solían pintarse sobre pequeñas planchas de cobre. Aquí tenéis al pequeño Carlos II en una obra pintada sobre este metal y conservada en el museo Lázaro Galdiano ( Madrid)
Estás obras , durante la segunda mitad del s.XVIII y el s. XIX, se solían realizar sobre plaquitas de marfil, con técnicas como el guache y la acuarela, y se colocaba una lamina metálica pulida y brillante por detrás para que, por la translucidez del marfil, se diese luminosidad al rostro.
Aquí tenemos al marques de Bajamar (1801l luciendo un broche con el retrato en miniatura de su esposa, pinchado en su corbatín. Si os fijáis, este retrato es el mismo que enseña la Marquesa en la imagen anterior.
¿Que eres un oficial de los ejércitos napoleónicos que marcha de campaña a Rusia? Pues le regalas a tu mujer un broche con tu cara para que no se le olvide tu "bello" rostro, por si jamás regresabas.
Aquí tenéis a la Marquesa de Bajamar en un retrato en miniatura (1801) en el cual, a su vez, nos muestra el retrato en miniatura de su marido. Vamos que es una " meta miniatura" 😅
Podría decírse que su función más común era la amatoria Vamos, que era la versión antigua de llevar la foto de tu churri en la funda del móvil o en la cartera
Su mayor expansión como " moda" tuvo lugar a finales del S.XVIII.¿Que eres el marqués del Pompón y tus obligaciones como secretario de su majestad te obligan a dejar a tu familia por meses? Pues tu solicita esposa te regalaba su pequeño retrato para que siempre la tuvieras presente allá donde estés
Recreación de retrato en miniatura
¿Conocíais la costumbre de portar pequeños retratos pintados, con la cara de tus seres queridos?
Se trata de una costumbre que se remonta al S.XVI. entre las familias más pudientes. Aquí puedes ver una recreación de uno de ellos al estilo de la década del 1800.
Foto 3: retrato en miniatura del marqués de Bajamar
llevando un broche en el corbatín, con la miniatura de su esposa. Está retrato del marqués es el mismo que estuve la marquesa en su retrato, con lo que se trata de una "meta miniatura" 😅😅. ( 1801)
Foto 2: retrato en miniatura de la marquesa de Bajamar mostrando la miniatura de su esposo el Marqués. ( 1801)
Eran especialmente útiles cuando una familia quería presentar a uno de sus hijos/hijas a otra familia para casarlo con uno de sus hijos/hijas, o como regalo de amor entre pretendientes/ esposos que iban a estar separados por motivos laborales o por ir a la guerra a modo de recuerdo.